sábado, 29 de junio de 2013

Crueldad

Eran crueles.
Crueles.
Jugaban con los tres gatos ahogándolos por turnos.  Los habían atado como matambres y luego los hundían en el agua estancada para sacarlos medio ahogados.  Los dejaban tirados un rato sobre el pasto y después otra vez a ahogarlos.  Por turnos.
Ya grandes hacían eso con la gente.
Usando la ley como hilo para coser a la gente como matambres hasta ahogar a la persona en problemas para sacarla boqueando y pidiendo piedad.
Así se fueron haciendo ricos y dejando matambres medio muertos en el camino.
Pero como hay cosas mucho menos evidentes que un gato ahogado la crueldad se fue colgando las ropas del éxito.
Esta noche allanamos el estudio de los doctores.
En el baño del sótano encontramos pelos de todos los colores y de varias especies.
Por los gatos ahogados no recibieron ninguna pena y por las niñas  tampoco.  Los gatos no le importaron a nadie y las niñas son hijas de ninguno.  Estamos esperando que salgan para mostrarles el camino de la luz.  Estamos esperando que salgan y quizá, creo yo, no quieran salir jamás.